espere...

LigaPro Serie A

Mushuc Runa
Mushuc Runa
2
Emelec
Emelec
3
LDU Quito
LDU Quito
3
Olmedo
Olmedo
0
El Nacional
El Nacional
0
Guayaquil City
Guayaquil City
3
Delfín
Delfín
1
Ind. del Valle
Ind. del Valle
0
Técnico Universitario
T. Univ.
1
Dep. Cuenca
Dep. Cuenca
1
Barcelona
Barcelona
3
Macará
Macará
0
LDU Portoviejo
LDU Portoviejo
2
U. Católica
U. Católica
1
Aucas
Aucas
4
Orense
Orense
1

Copa Libertadores de América

Nacional
Nacional
0
Ind. del Valle
Ind. del Valle
0
Palmeiras
Palmeiras
0
Delfín
Delfín
0
Santos
Santos
0
LDU Quito
LDU Quito
1

Copa Sudamericana

Emelec
Emelec
1
Unión
Unión
2

Eliminatorias

Perú
Perú
0
Argentina
Argentina
2
Paraguay
Paraguay
2
Bolivia
Bolivia
2
Uruguay
Uruguay
0
Brasil
Brasil
2
Venezuela
Venezuela
2
Chile
Chile
1
Ecuador
Ecuador
6
Colombia
Colombia
1

Démare es la estrella del sprint y Almeida sigue la vida en rosa

Otros deportes - Los ecuatorianos finalizaron en posiciones secundarias de la etapa

Los ecuatorianos finalizaron en posiciones secundarias de la etapa
Bichito | @BichitoEC | @BichitoEC
08/10/20 10:30

El campeón de Francia, Arnaud Démare (Groupama), es el rey del esprint del Giro y lo demostró dando la segunda lección a sus rivales como ganador de la sexta etapa, entre Castrovillari y Matera, de 188 kilómetros, en la que el portugués Joao Almeida (Deceuninck Quick Step) retuvo la maglia rosa.

Démare, de 29 años, aguantó junto a los principales velocistas los rigores de las subidas urbanas de Matera y se impuso con autoridad, como una estrella fugaz, con un tiempo de 4h.54.38, por delante del australiano Michael Matthews (Sunweb) y del italiano Fabio Felline (Astana).

Doblete para el ciclista galo, su tercera victoria en el Giro, en el que ya ganó una etapa en 2019, y la duodécima en una temporada bastante fértil para el ciclista de Beauvais, orgulloso de lucir el maillot tricolor y de ganarle además la partida a Peter Sagan por la camiseta "ciclamino" por puntos.

En la general no hubo alteraciones. Los favoritos estuvieron atentos ante un final complicado y no se produjeron despistes de bulto. El portugués Joao Almeida vive la vida en rosa, seguido por el español Pello Bilbao (Bahrain McLaren) a 43 segundos y por el holandés Wilko Kelderman (Sunweb) a 48.

La etapa salió de Castrovillari, la localidad más importante del Parque Nacional de Pollino, con prisa para 4 corredores que atacaron en el kilómetro cero. Nada más salir, dos cotas, en la primera ya habían abierto diferencia Whelan (EF Pro Cycling), Frapporti (Vini Zabu), Bais (Androni) y Zana (Bardiani), con licencia del pelotón para andar camino y soñar con imágenes de gloria.

Mientras el cuarteto rodaba a placer, con ventajas que llegaron a ser de 10 minutos, el Deceuninck asumió la responsabilidad de marcar el ritmo de persecución, dejando claro que la maglia rosa de Almeida no se regala.

EL BORA DE SAGAN ARRUINA LA FUGA

A los hombres del líder les tomaron el relevo los del Bora, además en serio, agarrando el látigo para decidir el ritmo de persecución. La intención era clara, tratar de colocar a Sagan en la quiniela por la victoria, si bien el final ondulado, en teoría no era el más adecuado para el eslovaco triple campeón mundial, quien fue octavo en meta.

Dicha intervención tuvo efectos inmediatos. A 60 de meta el retraso del grupo principal era de apenas 3 minutos. El grupo del Bora tuvo la culpa de que la avanzadilla se rindiera a 15 de Matera

Por el camino, Demare cosechó dos puntitos en el esprint intermedio de San Severino Lucano, acercándose a Sagan en la lucha por la maglia "ciclamino" por puntos.

El aliciente puntuable del día era la Galleria Millotta, un tercera de 4,7 kilómetros al 6,9 por ciento que no alteró el orden. Debilitó aún más la escapada, en la que el australiano Whelan trató sin éxito una última rebelión.

GANNA TENSA, DÉMARE LA ESTRELLA DEL ESPRINT

En la aproximación a Matera los favoritos se colocaron delante ante un final que podía encerrar sorpresas, sobre todo un repecho de 750 metros al 10 por ciento a 2,5 de la última línea.

Se llegaba a ciudad famosa por los "Sassi", casas excavadas en la roca típicas de la región de la Basilicata y Apulia, una localidad muy cinematográfica donde se han rodado innumerables película, sobre todo de temas bíblicos.

Los actores debían ser los esprinters capaces de afrontar algunas cuestas, ante aquellos que debían aprovechar esas dificultades para largarse y evitar una "volata" al uso.

Con el líder Almeida atento en cabeza se tensó el final con el Groupama de Demare afilando el grupo y Filippo Ganna de locomotora, aunque esta vez el italiano pronto se desfondó.

El repecho peligroso no eliminó a nadie, aunque algunos quedaron tocados. Arriba llegó un numeroso grupo con los candidatos previstos. Nibali intentó el despegue a 800 metros, después trató de sorprender Fuglsang, pero las cámaras no iban a ser para los favoritos.

La película se la montó Démare con un espectacular esprint que no admitió discusión. Cuando arrancó se fue. Sin más. Fue el actor estelar en un lugar mágico, Patrimonio de la Humanidad, donde las cámaras inmortalizaron el triunfo del campeón galo, que suma y sigue.

Este viernes la séptima etapa llevará al pelotón desde Matera a Brindisi a través de 143 kilómetros. EFE